23 agosto, 2018

TRATANDO EL MUTISMO SELECTIVO.

El tratamiento para el mutismo selectivo puede incluir psicoterapia más allá del uso de la terapia con medicamentos para tratar la ansiedad que subyace a la incapacidad del niño / adolescente a hablar en ciertas situaciones. Para ello es necesario que el psicólogo trabaje en conjunto con un profesional del área de psiquiatría, especialista en el área de la niñez y adolescencia. Algunos niños con Mutismo Selectivo también se benefician de terapia ocupacional, terapia de integración sensorial, y otras intervenciones que pueden ser recomendadas por el profesional responsable del tratamiento. Los medicamentos son más eficaces cuando se combinan con estrategias psicológicas de comportamiento, especialmente para ayudar al niño a mantener las ganancias de la comunicación a lo largo del tiempo.

HABILIDADES SOCIALES: ¿POR QUÉ ENTRENARLAS? 

El entrenamiento de habilidades sociales también puede ser utilizado para reducir la ansiedad y facilitar el habla con sus pares. Éste implica el aprendizaje para las conversaciones iniciales; el lugar del niño en el contexto social, el inicio gradual del contacto ojo a ojo, y el aprendizaje del niño en observar y entender el comportamiento no verbal de otra persona.

 TERAPIAS COMPLEMENTARIAS 

Otras terapias usadas junto con el tratamiento conductual o cognitivo-conductual, tienen como objetivo aumentar la autoestima del niño y fortalecerla emocionalmente en áreas de competencia, refuerzo, pertenencia y aceptación. Estas pueden incluir el aprendizaje de nuevas habilidades y / o incentivo a la práctica de deportes (con principal destaque para la equitación y la terapia asistida por animales), la musicoterapia, la arteterapia, mindfudnes, etc. Algunos niños selectivamente mudos creen que no pueden hablar en configuraciones específicas, por lo que no pueden ejercer adecuadamente sus habilidades de habla. El sitio especialista NHS, destaca que la intervención precoz es considerada como una de las mejores formas de obtener un buen pronóstico, sabiendo que la superación del proceso del mutismo selectivo es lento. La eficacia del tratamiento depende de cuánto tiempo el niño presenta Mutismo Selectivo, así como si no presenta problemas o dificultades en el habla y se encuentra en un ambiente acogedor y no aniógeno en su familia, siendo que todos los involucrados deben cooperar en los cuidado de forma positiva. Con un tratamiento adecuado, la mayoría de los niños la tienden a superar el mutismo selectivo; sin embargo, los que fueron diagnosticados tardíamente pueden llevar un tiempo mayor para su superación. La realización y el progreso del tratamiento se da a través de técnicas de relajación que deben ser adoptadas incluso por las escuelas. Los niños inicialmente se orientan a decir sílabas sencillas, pocas palabras, dirigirse solamente a una persona y luego ir ampliando las constelaciones sociales, hasta que se convierta en capaz de hablar en cualquier ambiente con cualquier persona.
El tratamiento no se concentra en ser un tratamiento de problemas del habla, sino de reducción de cuadros ansiógenos presentados por los niños, incluso para hablar y ser escuchado por personas de fuera de su círculo inmediato.
Es necesario que el niño no perciba que sus padres o cuidadores están ansiosos. Este hecho les dará la garantía de que sólo hablarán cuando estén listos para ello. Todos los esfuerzos que el niño hace para participar e interactuar con otras personas deben ser dignos de alabanza. Es necesario,
que no se muestre ninguna sorpresa cuando el niño habla. Lo importante es que haya respuestas cálidas para su comportamiento.

¿POR QUÉ LA TERAPIA COGNITIVA CONDUCTUAL ES EFICAZ EN EL
TRATAMIENTO DEL MUTISMO SELECTIVO?

En los estudios norteamericanos,
según Stallard (2010), la Terapia Cognitiva conductual (TCC) es una forma
estructurada de psicoterapia que enfatiza el papel importante de las
cogniciones en la determinación acerca de cómo las personas se sienten y lo
que hacen.
Es un enfoque práctico que se centra en los acontecimientos y las dificultades
actuales. Este enfoque en el aquí y ahora atrae a los niños que generalmente
están más interesados en entender y manejar los problemas que están
viviendo actualmente que en tratar de averiguar por qué sucedieron.
El estilo de la terapia es colaborativo, en el cual el niño y el terapeuta trabajan
juntos, en sociedad. La TCC se basa en las habilidades, ayudando a los niños
a conocer y desarrollar una variedad de habilidades y estrategias. Las
habilidades funcionales existentes se desarrollan, promoviendo así la auto
eficacia, mientras que nuevas habilidades se aprenden, se experimentan y se
evalúan.
Por último, la TCC es limitada en el tiempo, promoviendo así la independencia,
el aliento, la autoayuda y la reflexión. Su naturaleza de tiempo limitado también
interesa a la perspectiva a corto plazo de muchos niños y puede ayudar a
facilitar el proceso inicial de compromiso.
Los componentes centrales de los programas de TCC para trastornos de
ansiedad incluyen la psicoeducación, reconocimiento y manejo de las
emociones, identificación de creencias distorsionadas y que aumentan la
ansiedad, cuestionamiento de pensamientos y desarrollo de cogniciones que
reducen la ansiedad, exposición y práctica, auto monitoreo y auto- refuerzo y
preparación para replanteos. (Stallard, 2010)
El niño con mutismo selectivo y la escuela
La acogida a los padres es parte fundamental de todo el trabajo del niño con
mutismo selectivo. Las angustias e inquietudes que presenten deben ser
consideradas, siendo que los mismos deben ser trabajados terapéuticamente
en conjunto con el niño o de forma separada.
Enfrentar esta realidad que todavía es nebulosa, para los profesionales, es
extremadamente difícil para todos.
Lipp (2.000) resalta que para la mayoría de los niños, la escuela representa la
primera separación continua de los padres. Es necesario considerar también,
los innumerables factores provenientes de la escolarización, tanto ambientales,
cuanto referentes a las relaciones sociales, así como las exigencias y
expectativas de desempeño.
En los casos de Mutismo Selectivo, la escuela y los profesores deben aceptar
videos producidos por los padres a través de smartphones, tabletas para
evaluación del aprendizaje del niño. Es extremadamente saludable que la
escuela permita que los padres entren en el aula vacía con el niño y muestren
el espacio físico para ella. Esto debe extenderse por toda la escuela,
generalmente en horarios de cambio de clases donde la escuela tiende a estar
más vacía. Es fundamental que la escuela permita que los padres entren con
los hijos en el espacio escolar, antes de que las clases comiencen. A veces se
puede hacer uso de una radio entre los padres y el niño para que poco a poco
el distanciamiento entre ellos vaya sucediendo y el niño obtenga seguridad.

La escuela debe preocuparse de colaborar junto a los profesores para desarrollar
estrategias que permitan al niño sentirse dentro de un ambiente seguro y
cómodo aceptable para que pueda tener éxito en la clase diariamente.
Un Plan de Educación Individual (PEI), podrá beneficiar ciertos casos de MS,
esencialmente cuando el niño no muestra progreso en su verbalización. Este
plan debe centrarse en disminuir la ansiedad del niño y animarle a interactuar
con las demás.
Fuente: Elisa Maria Neiva de Lima Vieira - Especialista en Mutismo Selectivo -Brasil.
Trabajo de adaptación y edición por Marie Martínez- Argentina.
https://mutismoselectivo-textos.blogspot.com/